Este filosofo constructivista tiene una visión fuera de tono
para muchos, pero muy realista por escancia. El se atreve a decir lo que muchos
solo se atreven a pensar.
Según su concepción de la escuela, él sostiene que debe de
ser un espacio para la libertad, pero también la refuta con la realidad que
estamos viviendo, en la cual el
individuo solo es materia para el adoctrinamiento. La educación como proceso de
adoctrinamiento se encargara del sometimiento y reproducción social y cultural.
Por otra parte,
menciona que el éxito depende del nivel social en el que se encuentra la
persona. Y claro que es así, son muy pocas las personas que logran superarse en
todos los ámbitos cuando su posición económica y social es deprimente. Lo
anterior nos muestra a la escuela como un espacio en el cual se hacen
explicitas las desigualdades sociales.
Finalmente, quiero concluir
con la importancia que tiene
aquel documento llamado título en el establecimiento de estatus
sociales. Es increíble como un papel puede cambiar la perspectiva con la que se
mira a una persona.
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